A 5 años del crimen de lesboodio de Anna Cook

Por: La Zarzamora

Han pasado 5 años desde el asesinato de Anna Cook, sin embargo, gracias al actuar cómplice y negligente del sistema judicial, aún no hay imputados por el lesbicidio.

Ana María Villaroel González, conocida como Anna Cook, nació el 5 de abril de 1991, en Arica. Era una artista, lesbiana visible y camiona, que estudió diseño gráfico en Santiago. Luego, apasionada por la música, viajó a Alemania donde crecía como DJ. Un año después volvió a Chile, con varios proyectos para seguir creando y expandiéndose.

LOS HECHOS

A las 15:45 p.m. del 2 agosto de 2017, Anna Cook es ingresada como NN al Hospital Salvador de Providencia, desnuda y sin signos vitales, por Raúl Azócar, a quien Anna le arrendaba una habitación en su casa hace casi un año, y con quien había estado compartiendo un momento la noche anterior. Sin embargo, éste dijo no conocer su nombre real. Azocar aseguró que la había encontrado inconsciente y desnuda en su cama, al llegar de una consulta odontológica a eso de la 1 p.m. Pese a supuestamente no conocerla bien, le advirtió al medicó, que Anna tenía antecedentes de epilepsia, depresión y consumo drogas, por lo que desde ahí se intenta catalogar la causa de muerte, como suicidio por sobredosis.

La noche del 1 de agosto del 2017, Ana se había juntado en su casa con unes amigues Andrea, Simón, Arantxa y Viena. Éstos declaran haberse ido entre las 1 a.m. y 2 a.m. debido a que Ana quería acostarse temprano, ya que al día siguiente viajaba a Angol para una presentación con su amigo Magno Saavedra, este antecedente es lo que da cuenta, que no tenía planes de suicidio.

En otra habitación se encontraban Raúl Azócar con su amigo fotógrafo Matías Troncoso, lo cual queda plasmado en un video de Instagram, que luego el mismo Azócar borró, sin embargo, en su primera declaración a Carabineros, niega haber estado acompañado.

LA INVESTIGACIÓN

Desde un primer momento, la investigación estuvo marcada por errores e irregularidades, que hasta el día de hoy, hacen que no hayan imputados por el asesinato de Anna dando cuenta, una vez mas, del actuar nefasto y lesbotransódico de el Sistema Judicial.

El cuerpo de Anna fue trasladado al Servicio médico legal, donde le realizaron una primera autopsia, cuyos resultados se presentaron 5 meses después y aseguraban que habían restos de espermatozoides en su mucosa bucal, frente a lo cual inmediatamente su familia y amigues dedujeron que Anna había sido abusada sexualmente, ya que era lesbiana y jamás consentía ese tipo de vínculos.

»Mi hija Ana María era lesbiana, esto todo el mundo lo sabe y lo sabía, no existe forma de que ella se haya metido consciente o inconscientemente con un hombre, no hay ninguna posibilidad y eso todo el mundo lo sabe…»

Palabras de la madre de Anna, Kattia González, en comunicado publicado en septiembre del 2019, dando cuenta de las incongruencias de los hechos y la precaria investigación. (Cabe destacar que desde su publicación la mamá de Anna comenzó a ser hostigada, recibiendo amenazas).

Frente a todo esto Kattia, junto a familiares, amistades de Anna y organizaciones feministas, comenzaron a denunciar y visibilizar que Anna había sido asesinada, preguntando quién la mató y exigiendo justicia hasta hoy.

Ana tenía 5 costillas fracturadas según el informe del SML, además, una equimosis cervical de 5×5 cm. que les llamó mucho la atención, tanto a Kattia, como al médico que la recibió, sin embargo, esto no fue registrado en la autopsia, debido a que en ésta sólo describieron una mitad del cuerpo, obviando lo que podría ser una prueba de posible asfixia, según advirtió el informe criminalístico presentado por Jaime Brieva, para acompañar la querella realizada en enero del 2020 contra Azócar y los posibles responsables de la muerte de la DJ.

Pese a toda las evidencias de lesbicidio, a fines del 2019, la fiscal a cargo en ese momento, Mitzy Henriquez, insistía en cerrar la causa como suicidio por sobredosis, basándose en un segundo informe toxicológico del SML que daba resultados positivos de zopliclona, marihuana, cocaína y alcohol, sin embargo, según lo que alegaba la abogada querellante de ese momento, Lily Candia, las dosis que data en el informe eran mínimas, incapaces de generar riesgo de muerte. A partir de la querella presentada, el caso paso a ser catalogado como violación con homicidio, no obstante, desestimaban el hecho de que Ana fuese lesbiana, no resultando en ningún tipo de avance en la investigación, pese a los cambios de fiscales.

Como siempre, el actuar de la Policía de Investigaciones fue nefasto, en ningún momento se detuvo a Azócar, pese a ingresar a Ana en esas extrañas circunstancias; incluso la dejó y se fue a limpiar la casa junto a otro amigo, Nikolai. Las declaraciones de las personas presentes el día del crimen, se tomaron tiempo después. No realizó ningún peritaje exhaustivo en la casa de Anna (no hubo recolección de huellas, ni de material genético en el lugar de los hechos). Cabe destacar que además, curiosamente el celular de Anna aparece completamente vacío, sin ningún tipo de datos, archivos, historiales de mensajes, ni nada.

La PDI por su parte, no se molestó en recuperar los datos, teniendo la posibilidad y el deber de hacerlo. Irrisoriamente recién luego de 6 meses, se realiza el comparativo de las muestras de fluidos encontradas en Anna, con los de Azócar y tres de sus amigos (de los cuales uno ni siquiera estuvo aquel día presente), por el contrario el peritaje no se le realiza a Matias Troncoso, con quien Azocar compartía aquel día.

»Los resultados de este comparativo, se demoraron eternamente, los cuales eran la prueba más contundente para este caso. Imagínense mi sorpresa e indignación en el momento en que leo las conclusiones de los exámenes, las cuales indican que no se detectó otro perfil genético a parte del femenino, el cual puede corresponder con el de mi hija, ni si quiera me lo aseguran. Además de esto, se agotan las muestras de espermatozoides extraídos del cuerpo de ella durante el proceso de peritaje. ¿Cómo es ésto posible?. Ésta es una clara y viva negligencia del Servicio Médico Legal…»

Denunciaba Kattia González en su comunicado.

Karina Fernández, abogada defensora de derechos humanos, quien hace 2 semanas, se presenta junto a Pía Corvalán Campos en calidad de querellante en el caso de Anna, comenta a La Zarzamora:

»Una de las primeras cosas que llama la atención acerca de la investigación, tras 5 años de la muerte de Ana es, bueno, evidentemente la impunidad en este caso y que, por sobre todo, es una investigación marcada por lo que se conoce como círculo perverso de estigmatización con respecto a la víctima, y que se expresa concretamente en el hecho de que, desde las las primeras diligencias, no se actuó con los estandares de diligencias frente a una muerte potencialmente ilícita. En ese sentido, la investigación no establece ciertas hipótesis del origen de la muerte de Ana, pero en particular, no se analiza como una muerte potencialmente ilícita, más bien se investiga como un hallazgo de cadáver, una dinámica que caracteriza el actuar de operadores de justicia, cuando nos encontramos frente a muertes de éstas características, las que deberían, por el contrario, investigarse con una profunda rigurosidad desde los primeros momentos de la muerte».

Karina Fernández, abogada defensora.

Hoy ante la entrada de las abogadas querellantes que tomaron el caso, se espera una nueva etapa en el proceso. Sobre los objetivos que se plantean en este período, la abogada Karina Fernandez expresa:

»Nuestra mayor misión ahora como abogadas querellantes, con el objeto de establecer toda la verdad de lo ocurrido con Anna, es justamente tratar de superar esas afectaciones a la investigación que surgieron desde las primeras diligencias, que no se realizaron de manera adecuada, tanto de la propia autopsia, hasta el sitio del suceso por ejemplo. Ver cómo podemos revertir ese accionar, que no cumplió con el standar de diligencias para poder establecer lo ocurrido con Anna, y exigirle al Ministerio que maneje distintas hipótesis de investigación, subsanando a través de solicitud de diligencias por nuestra parte, pero también insistir en que se utilicen los protocolos adecuados en este caso que, por una parte son: el Protocólo de Minnesota, para muertes potencialmente ilícitas y por otra parte: el Protocólo Latinoamericano para Muertes de Mujeres en Contextos Especialmente Violentos» .

Karina Fernández, abogada defensora.

Por su parte Kattia mamá de Anna, nos convoca para este 2 de agosto a acompañar su lucha e invita a una velatón :

»En estos largos años jamás me he dado por vencida, y hoy más que nunca, voy a buscar justicia para mi hija.
Por eso que hago un llamado a todas, todes y todos, para que me acompañen este 2 de agosto, a seguir recordando a Anna. Convocamos a todxs a una velatón por Anna Cook, el martes 2 de agosto a las 17:00 en la Caballa Manuel Rodríguez (Parque Bustamante) …»

(Invitación compartida en el Instagram @annacookmusic, donde puedes encontrar información sobre Anna y aportar con difusión o información relevante para el caso).

Han pasado 5 años de impunidad desde el asesinato de Anna, un lapsus de tiempo en el que la justicia $hilena, ha demostrado una vez más su complicidad con este sistema lesbotransódico, como lo hizo con Mónica Briones, Susana Sanhueza, María Pía Castro y Nicole Saavedra asesinadas por ser lesbianas y como lo esta haciendo también en casos como el de la activista trans Emilia Bau, encubriendo a los responsables. Al mismo tiempo encarcela a jóvenes trans por defenderse como en el caso de Estéfano quién gracias a esto sobrevive a un brutal ataque transódico.

Por estos crímenes y el repudiable actuar de la justicia, invitamos a cuestionar, visibilizar y denunciar cada práctica lesbotransódica, reivindicando la autodefensa, ante los ataques de odio del heteropatriarcado.-