Por La Zarzamora.
A pesar de años de estudios de impacto ambiental que han obligado a rechazar la ruta, la delegación presidencial junto al MOP, insisten en impulsar nuevamente su construcción.
Esta misma semana que está programada una marcha ambiental a nivel nacional en contra del proyecto Dominga (Minera y Portuaria que están licitando para la comuna de Coquimbo en el norte) y también convocada por organizaciones agrupadas en el Bloque Socioambiental de Valdivia en contra de la Carretera T-720 y hacia la inmobiliaria en Bahía Coique entre otras demandas; se reunieron la Delegada Presidencial Vicky Carrasco, el alcalde de Corral Claudio González, el Seremi de Obras públicas Ulises Rivera, el concejal de Corral Juan Galindo y el presidente de la Asociación Comunal de Organizaciones Rurales de La Unión, Gerardo Almonacid Leiva entre otros, justamente a impulsar una nueva mesa técnica para un nuevo estudio de impacto ambiental de la mismisima Carretera T-720 que quieren trazar en medio del Parque Alerce Costero. Para el cual iniciarán estudios durante el 2027, con el fin de licitarla en el 2028.
Vale la pena recalcar, que este proyecto lleva 18 años siendo rechazado. No por capricho ni mero trámite, como mencionan algunos políticos, al respecto de las personas ambientalistas y defensores y defensoras de la tierra, al contrario, la oposición ha sido porque todos los estudios realizados fueron rechazados uno tras otro, por certezas y argumentos científicos contundentes y de alto impacto para el Parque Alerce Costero y el planeta.


Año tras año la estrategia y los discursos acerca de la supuesta necesidad o “urgencia” de la ruta han ido cambiando. Al principio en el 2008 lo mostraron como una idea para mejorar el turismo, llamándole: “Integración para la Nueva Región: Eje para la Integración y el Desarrollo Turístico Sustentable”, dejando entrever, claramente y sin tapujos, las similitudes y concordancias con un proyecto aún más grande para la región: La I.I.R.S.A (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana).
Organizaciones sociales y ambientales han denunciado desde entonces los resultados devastadores que tendría este gran proyecto que instala a Chile como un país crucial del Eje Sur, para unir la costa del Atlántico con la costa del Pacífico por vía terrestre.
Luego, el discurso político cambia de “necesidad” y el foco es puesto también en la “conectividad” para la zona entre Corral y La Unión. Pero al observar la ruta T-60 y la T-400 se comprueba que la conectividad existe desde hace años. Los tramos de estas dos rutas suman 95,8 kilómetros de distancia entre las comunas.
Desde Corral hay 42.3 kilómetros de distancia para llegar hasta Valdivia por vía terrestre y el camino viejo de La Unión (T-60) tiene 53,5 km hasta Valdivia. Estos caminos ya existentes son la alternativa actual promovida por organizaciones sociales y medioambientales. Pero ambos caminos están en malas condiciones y hoy se mantienen con inversiones de mejoras que poco se ven. Entonces ¿Por qué no mejorar aquellas? Nadie lo entiende.

Si la lógica es la conectividad y cuidar el medio ambiente, lo que científicos y pobladores proponen, es mejorar estos caminos y que no se intervenga uno de los últimos pulmones y regulador natural del agua/calor del territorio y el planeta. Por otro lado, la ruta T-720 tan solo disminuiría a 90.2 el kilometraje, 5,6 kilómetros de diferencia entre las rutas ya existentes.
Sumado a lo anterior, han insistido en mencionar qué está construcción otorgaría oportunidades de trabajo a las personas y fomentaría el progreso para estás comunas, pero la realidad del calentamiento global y por sobre todo, viendo las últimas catástrofes medioambientales, intervenir lugares de la naturaleza fundamentales para el equilibrio, el control de las aguas y el calentamiento, no conviene en ningún caso, sobre todo intervenir en estas magnitudes la naturaleza (I.I.R.S.A), ya que los costos cómo destruir territorios completos y convertirlos en zonas de sacrificio, son posteriores, y están lejos de considerar el cuidado del medio ambiente. Al contrario, en este tipo de intervenciones, las personas terminan sufriendo el impacto con aluviones, sequías, contaminación de las aguas y destrucción del hábitat del territorio (sin considerar aún el impacto para los Alerces endémicos, la flora y la fauna).
Por último, intentan argumentar en la actualidad, con esta nueva licitación, que ésta sería una demanda de las comunidades locales rurales de Tres Chiflones y Catrileufu para una «vía de emergencia indispensable ante incendios forestales y otras situaciones de riesgo’’ planteándola como una ruta ‘’escénica’’. Sin embargo, en la actualidad ya existen conexiones que se pueden mejorar, ya que desde Valdivia a Tres Chiflones hay una distancia de 38km. Tomando la Ruta 206 (camino a Paillaco), luego hacia la Ruta T-60 (Camino Viejo a La Unión). Así mismo, existe un camino interior de ripio que lleva directo al sector de Tres Chiflones y por el mismo camino se llega a sector de Catrileufu. Por esto, vecinos y vecinas de diferentes sectores, científicos y académicos estudiosos del tema, plantean la alternativa de mejorar la ruta T-60. Por lo que en ningún caso estarían considerando lo que habría detrás, tratando de desenmarcarse del real impacto y manteniendo solo una propuesta: Pasar por el Parque Alerce Costero.
El hecho es que, el mismo diputado Daniel Valenzuela menciona (uno de los políticos impulsores del proyecto) en un vídeo de tik tok, de forma amenazante, que construirán la ruta sí o sí, porque quieren hacer una ruta bioceánica entre Argentina y Chile. Así contradiciéndose entre ellos mismos, vuelven a mencionar la ruta del Eje Sur.
En conclusión, no estarían pensando en “los pobres” cómo pregonan en sus propagandas, más bien están pensando en los negocios de las grandes transnacionales, en abrirles las puertas a proyectos extractivistas de esta calaña, dónde se proyecta no solo una ruta, también transporte de mercancías desde Argentina y la construcción de puertos industriales en la bahía de Corral.
Sencillamente no están pensando o dimensionando las consecuencias de la I.I.R.S.A en el territorio. Algo así como pan para hoy y hambre para mañana. Trabajo para hoy, catástrofes para el mañana.


