Por La Zarzamora
Cinco años desde que ocurre el fatídico hecho. Un trabajador de un condominio de ricos en Panguipulli asesina a una mujer trans, Emilia Milen Baucis, por pertenecer en ese momento a una reivindicación de tierras mapuche que colindaba a la empresa inmobiliaria Riñimapu. La comunidad en el 2021 intentaba reivindicar su cultura ancestral y permitían por su sector el libre acceso a la playa del lago Riñihue, lo que siempre molestó a los Puga Mate (dueños de la empresa).
Hoy nuevamente, a pesar de la injusticia y la ya casi normalizada inmunidad judicial que existe hacia los autores intelectuales del asesinato, ha vuelto a ser privatizado un sector de la orilla del lago, acortando cada vez más el paso hacia ese maravilloso lugar que vio caer una vida en su defensa.
En el mismo lugar donde hoy se restringe el paso antes había una ruca, donde ella junto a otras personas de la comunidad vivían y aprendían mapuzungun con un refrigerador como pizarra, lleno de palabras escritas por ella, quien se empecinaba en ser constante y disciplinada cuando se proponía alguna idea. Ahí en ese mismo lugar se revitalizaba la cultura mapuche y se retomaban costumbres antiguas de cuidado y respeto a los lugares sagrados, a los espacios con medicina, a los espacios ceremoniales, a la naturaleza en general. Y a pesar de que cerquen, impidan el paso, intenten amedrentar, como ella misma decía » No podrán matarnos a todes» no podrán borrar la memoria de resistencia, de valentía y de firme convicción de construir nuevos mundos para el buen vivir, junto a les animales y a la naturaleza.
El contexto para entender el horror detrás del sicariato ocurrido la madrugada del 16 de febrero del 2021 en ese condominio, es que la comunidad mapuche Llascahue se toma y recupera una tierra reclamándola con títulos de merced y toda una burocracia legal, que, para favor de los propietarios, no respeta la historia ancestral de los pueblos originarios, menos el cómo se usurparon estas tierras en la colonización de manera violenta y totalitaria.
La base del conflicto se origina ahí desde esta misma lógica racista y totalitaria hacia los pueblos. En este caso la misma administración del condominio había comprado un sector importante de la desembocadura privatizando un gran acceso a la playa. En esta lógica acaparadora, el condominio se dedicaba a echar y amedrentar a cualquier persona que estuviera en la orilla del lago de su sector, por infinitas razones que tienen los ricos (y que ha pasado en diferentes orillas de playa en $hile) de creer que sectores públicos pueden ser restringidos para las personas que quieran disfrutar de la naturaleza, la misma lógica de pensar que la propiedad borra la memoria de las personas, de los territorios, de los pueblos etc. Pero no, la memoria continua y los actos autoritarios, represivos y militares también de la historia de este país, se recuerdan y hablan por sí mismos.
Apellidos como Puga, Matte, Apellidos como Morstadt apellidos como lucksics, han sido apellidos que se repiten por sus formas de actuar empresarial, modos operandis de desaparición, sicariato, asesinato y/o represión a través del miedo. Matonaje que también consiguen a través del dinero. Porque en este caso, fue una persona contratada por Puga Mate quien asesina a una mujer que tan solo fue caminando a hacer un reclamo formal de manera pacífica al condominio luego de que sus trabajadores atacaran a unos turistas en el lago. El condominio contrata a estas personas, que portaban armas y dispararon. Como la asesinan dentro crean una coartada que des enmarca del hecho a los empresarios, por la sencilla razón de que en su contrato sale que fueron contratados como ‘’Jardineros’’ y no como guardias de seguridad, aludiendo a que el asesino actuó de manera personal y voluntaria sin una orden de por medio. Descartando así la participación de quien les contrataron tras el disparo que ejecuta este trabajador. Mismo trabajador que había ido a amedrentar de manera violenta como ‘’jardinero’’ a los turistas que disfrutaban de la orilla del lago.
Un simple contrato escondió la participación de terceros, responsabilizando por completo al autor material y homicida Francisco Javier Jara Jarpa y al autor inductor Carlos Lopez Aguayo. Según antecedentes entregados por la defensa de Emilia, el asesino que disparó era perteneciente a una familia que se dedica al sicariato en concepción, por ende no tenían ninguna razón, ni relación directa, ni concreta o motivo alguno para haber matado esa madrugada a Emilia, más que todo un ocultado contexto territorial que permite la violencia desde quienes tienen dinero.
Por esa incoherencia en el relato y sus argumentos es que se visibiliza, se repite y se normaliza el actuar de sectores empresariales que levantan carteles para asesinar, desaparecer o armar coartadas con conexiones en el sistema político y judicial. Con un gran sequito de aliados ya que hay una lista de Militares, ex gendarmes, carabineros, jueces, alcaldes y trabajadores municipales involucrados en este caso que les mantuvo hasta custodiados por un retén que instalaron luego del asesinato, reten de agentes represores del Estado que se mantuvo por cuatro años para proteger a quienes están completamente involucrados y relacionados en el asesinato de Emilia, hermosa lamuen trans defensora de los animales y las plantas.
Esta misma historia, que ha roto familias, amigos, territorios, animales y comunidades completas, ya es historia repetida en $hile, por un lado, no reconoce, ni visibiliza, ni legitima toda una historia territorial, y por otro lado es cómplice directo del sicariato empresarial. El Estado funciona como ente protector de asesinos con corbata. Como por mencionar algunos otros casos, existe el de las hermanas Quintreman, Macarena Valdez, Julia Chuñil. Todas Mujeres asesinadas por defender territorios, animales, una ancestralidad que une a todas estas personas que alzan la voz y defienden la tierra, y nos enseñan cómo seguir caminos de cuidado y reforestación.
Y si, para les defensores de los territorios es enfrentarse a estos niveles de violencia por parte del empresariado, ya que el fascismo totalitarista está completamente institucionalizado y se llama democracia, fascismo a la chilena aprendido en Alemania-Nazi por sectores militares que reproducen las diferentes formas de tortura. También gracias a los Chicago boys y la dictadura del 73 formalmente inscrita en la constitución una escuela neoliberal y fascista instalada bajo doctrina del shock que nos tiene hoy viviendo o muriendo para el favor de las minorías. Organizaciones ilícitas de ex militares, que heredan todas estas lógicas del exterminio y la colonización.

