Enviado a La Zarzamora
Por la salud y la vida del compañero Juan Aliste Vega
LUCHEMOS POR SU LIBERACIÓN!!!
Fuimos, somos y seremos
Amor en guerra…
En una noche de memoria, a 53 años de la barbarie dictatorial. Seguimos recordando a cada compañerx asesinadx, torturadx o desaparecidx, tanto en dictadura como en democracia. No desde la memoria pasiva, sino desde la acción subversiva, recordamos el pasado para cargarnos de aprendizajes y repensar el antagonismo del mañana.
Frente a un enemigo que precariza nuestras vidas, impone impunidad, miseria y devasta el mundo con guerras, ecocidios y genocidios. La propuesta desde el anarquismo organizado ha sido jamás dejar de resistir. Nos hemos abocado fervientemente a estar en la construcción de movimientos sociales y de organización popular. Siempre dotando de características anarquistas cada una de las trincheras de las que somos parte. Es decir, de autonomía, acción directa, horizontalidad y apoyo mutuo. A eso nos debemos compañeras/os, a dejar de poner la otra mejilla, organizarse y arrojarse al incomodo pero provechoso y necesario camino revolucionario para construir el mundo nuevo que queremos vivir.
Siempre sabiendo que el único poder capaz de hacer justicia a nuestro pueblo es el propio pueblo organizado.
Y particularmente también, considerando la urgente situación del compañero subversivo Juan Aliste, que afectado por los largos años de prisión, las duras condiciones de reclusión y las sistemáticas negligencias medicas-carcelarias hoy enfrenta nuevamente al estado, que en un afán vengativo niega otorgar cualquier beneficio, régimen alternativo o excarcelación, convirtiendo su enfermedad en prisión en una condena a muerte. Aún así, Juan Aliste Vega, sigue dando la pelea, enviando ánimos de resistencia y fortaleza, de lucha y dignidad. Ese es precisamente el ejemplo de coherencia del compañero, además de la de un hermano, amigo, expropiador, revolucionario, anticapitalista, padre e hijo; el de un combatiente contra la dictadura y su continuidad democrática, luchando dentro y fuera de la prisión, hasta las ultimas consecuencias. Desde esta perspectiva, efectivamente, la lucha por la salud, la vida y la liberación del prisionero subversivo Juan Aliste debe convocar nuestra más profunda atención.
Hasta el triunfo de la revolución social.
Porque nada ha acabado, nada ni nadie está olvidado.
Nuestro mejor homenaje es seguir combatiendo.
Muerte al Estado y que viva la anarquía.
Villa Portales, 2026.





