Por La Zarzamora
Este fin de semana, mientras se desarrollaba la ceremonia del We Tripanü en la comunidad Juan Lincopan (Ranquilhue, Lleulleu) militares fuertemente armados con fusiles, un tanque y drones ingresaron por un camino comunitario, avanzando hacia el rewe de instalado en la ruka de la Machi Miriam Mariñan, en un evidente ataque a las prácticas espirituales del pueblo mapuche.
Los amedrentamientos a la comunidad Juan Lincopan se incrementaron desde el 20 de marzo, siendo constantes con uso de drones y personal terrestre del ejército, quienes ingresan a un espacio ceremonial, de vital importancia y cuidado, en el que se desarrolla la medicina mapuche y se practica la vida espiritual de la comunidad.
El fundo Ranquilhue que pertenece históricamente al pueblo mapuche lafkenche, fue usurpado en el proceso de despojo y actualmente es reclamado por Forestal Mininco, empresa que ha emprendido una persecusión legal contra la Machi Miriam Mariñan y la comunidad que se encuentra en recuperación territorial desde hace 5 años.
La intrusión del ejercito en una ceremonia fundamental para los pueblos ancestrales, no tan solo para el mapuche, es una evidente provocación colonialista, que vulnera el libre ejercicio de la espirtualidad y de la cultura de los pueblos, garantizada internacionalmente, en el siempre ignorado convenio 169 de la OIT.
No más militarización.
Fuera militares de Wall Mapu.

