Fiscalía de Temuco determina cierre del caso de Natalia Porras, tras 5 años de investigación negligente sin resultados

Por: La Zarzamora

El pasado viernes 17 de junio, la Fiscalía de Temuco comunicó a Angelina Moraga, el cierre del caso que intentaba encontrar al culpable del asesinato de su hija, Natalia Porras, joven estudiante y ciclista, quien perdió la vida el año 2017 tras ser atropellada a alta velocidad por el conductor de una camioneta Mitsubishi L200. Las negligencias en el proceso de investigación e inoperancia durante estos años resultaron en un caso legalmente sin culpable, no obstante este existe habita en la ciudad de Temuco, y esta identificado por la familia de Natalia.

Natalia Alejandra Porras Moraga tenía 24 años, cuando fue atropellada mientras se desplazaba en su bicicleta por Avenida Caupolicán, el 24 de agosto del año 2017, a pocas cuadras su casa en Temuco. El conductor de una camioneta de marca Mitsubishi L200, que se desplazaba a alta velocidad por Avenida Caupolicán, la atropelló, para posteriormente marcharse sin ofrecer ningún tipo de ayuda, dejando a Natalia gravemente herida y a la deriva, en plena vía pública.

«El culpable sabe que en estos años lo tengo identificado, sé donde vive y cuál era su destino esa noche fatal«.

Angelina Moraga

Debido a la gravedad de sus heridas y tras 16 días de luchar por su vida, Natalia finalmente fallece el 8 de septiembre del año 2017, en el Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena, de Temuco.

Hoy la vergonzosa y lamentable desición de la Fiscalía, de poner término al caso, sin haber conseguido ningún tipo de resultado y a casi 5 años del terrible hecho, deja un vacío tremendo que ya se torna común en los casos que comprometen a luchadoras y luchadores sociales, esta sensación de injusticia se masifica cada vez más, en una sociedad que establece el sistema judicial como única opción de justicia.

Angelina Moraga en el lugar del atropello de su hija Natalia. Fotografía: @pedaleras.temuco

Ante la repudiable desición, Angelina Moraga, madre de Natalia, comunicó por medio de sus redes sociales:

«Hoy recibí el llamado del fiscal, el cual nunca quise escuchar. Pero llegó el día. Es muy difícil, hasta respirar y tener que aceptar que el caso de mi hija Natalia Porras Moraga, se cierra. Después de casi 5 años de «investigación» ya no hay más que «investigar». No apareció la camioneta Mitsubishi L200, bicolor, con goma tapabarros de rueda a rueda, años entre 2003 a 2005, la cual venía por Av. Pedro de Valdivia, bajando por calle Lautaro, dobla para entrar a Av Caupolicán en donde atropella a Naty. La camioneta guiada por su chofer huye del lugar, hasta calle Ziem, en donde se pierde de las cámaras. El culpable sabe que en estos años lo tengo identificado, sé donde vive y cuál era su destino esa noche fatal. Espero tu conciencia te lastime día a día, tienes hijos que no te gustaría maten y abandonen sin prestar ayuda. Agradezco a cada amiga, amigo, conocido, familiares que nos apoyaron desde la UCI al día de hoy. Agradezco sus palabras, cantos, buenas energías y solidaridad. A pesar de tiempo no te olvidaremos hija, sigue en tu andar libre…

El descontento de la familia de Natalia con el proceso judicial en torno al caso, comenzó desde un inicio, al no haber avances de ningún tipo en la investigación. Las «equivocaciones» en los procedimientos despertaron sospechas sobre la irregularidad de estos, situaciones que fueron denunciadas públicamente en comunicados emitidos por la familia, como en el de septiembre del 2020, ante las primeras amenazas de cierre del caso, en el cual se mencionan las siguientes anomalías el proceso, en ese entonces a cargo del Fiscal Juan Pablo Gerly.

La madrugada del 24 de agosto, el personal de carabineros a cargo del procedimiento hace entrega a la familia de la bicicleta y mochila que llevaba consigo Natalia, ambos medios de prueba fundamentales para las pericias del proceso investigativo, que en ese momento fueron desestimados. Posteriormente y luego de 3 meses, el OS9 solicita estos mismos objetos para ser pericidados por considerarse esta vez importantes.

Otro hecho que despertó sospechas fue la «casual» equivocación del Capitán Juan Manuel Payeras del OS9 en declaraciones que virtió el día 6 de septiembre del 2017 para el medio UfroVisión «indicando erróneamente que el vehículo causante del atropello era una Toyota Hilux, a pesar de que Carabineros ya tenía en su poder el trozo de parachoques correspondiente a una camioneta Mitsubishi L200 bicolor, lo cual se confirmó a través de cámaras de seguridad recopiladas en el sector del accidente».

Los videos de diferentes cámaras de seguridad instaladas en el sector recopilados por el OS9, no sobrepasaban el minuto de duración, siendo Temuco una ciudad con alta vigilancia y habiendo ocurrido el hecho en una de las principales avenidas de la ciudad. De igual manera la familia de Natalia, denunció en la misma declaración, que Carabineros de Chile no les entregó «todo el material audiovisual que tienen en su poder para periciarlos de forma particular», quitándoles la posibilidad de tener otras opiniones e hipótesis independientes ante el suceso.

Otra situación considerada irregular por la familia, tiene relación con una diligencia fundamental en la investigación: la triangulación de los teléfonos celulares involucrados. La realización de esta pericia fue informada en agosto del 2019 a la madre de Natalia, sin embargo esta no fue realizada por completo. Sólo 2 de 4 compañías de teléfono, entregaron la información requerida.

Por último nunca se fijó el trayecto que siguió la camioneta tras atropellar a Natalia, una acción mínima y básica, para establecer la ubicación final del ejecutor del atropello.

Debido a estas negligencias la investigación pasó a manos de la PDI, a cargo del Fiscal Carlos Leal, sin embargo la supuesta falta de líneas investigativas, determinó finalmente el cierre del largo proceso de búsqueda de justicia.

Hoy la madre de Natalia, Angelina Moraga, sus amigas y compañeras, reciben con impotencia esta noticia, que una vez más nos hace cuestionar el verdadero rol que cumple el sistema judicial en nuestra sociedad. ¿Qué nos queda cuando la justicia institucional no existe?

Desde La Zarzamora enviamos un fuerte abrazo a Angelina y a todas las amistades de Natalia; seguiremos visibilizando su vida y paso por este mundo.

NATALIA PORRAS PRESENTE!!