Encuentran sin vida a Valentín Quezada, jóven trans desaparecido desde el 2 de febrero en Chillán

Por: La Zarzamora


La mañana de este 8 de febrero, se confirmó la identidad del cuerpo hallado sin vida bajo el puente Nebuco, en el Río Chillán, el cual correspondería a Valentín Quezada Saldías, joven trans de 25 años de edad, que se encontraba desaparecido desde el 2 de febrero en la Región del Ñuble.

Valentín estaba habitando su transición y estudiaba Medicina Veterinaria en la Universidad de Concepción. Salió de su casa en la población El Tejar (Chillán), la tarde del 2 de Febrero, para visitar a su hermana. Al ver que se demoraba, su hermana lo llamó y Valentín contestó que se encontraba «caminando por O´higgins y que pasaría antes por el supermercado». Éso fue lo último que supo su familia, quienes inmediatamente al no recibir más respuestas realizaron la denuncia por presunta desgracia, según lo relatado por su prima Carla Herrera para distintos medios.

Cabe destacar que aunque la denuncia fue realizada el mismo día de la desaparición , la búqueda por parte de la PDI comenzó recién este lunes, es decir 5 días después de que se perdiera la huella.

El cuerpo de Valentín se encuentra aún en el Servicio Médico Legal, donde se están realizando peritajes para determinar la causa precisa de la muerte.

Mas allá de lo que establezca o no la Justicia Patriarcal del Estado Chileno, sabemos muy bien que existe el TRANSODIO, y que comunmente no hay lugar ni contención para les seres que abortan la heterocisnorma y que luchan contra todo lo establecido.

A casi un año del asesinato de Emilia Milen Baucis, activista trans antiespecista, weichafe defensora de la tierra, el agua y todos los seres este hecho revive los dolores y rabias de la comunidad trans y disidente.

Para esta semana se espera la realización de una serie de actividades en memoria de Valentín, así mismo la fecha coincide con el asesinato de Emilia Milén por lo cual también se estarán desarrollando actividades en su memoria. Hacemos un llamado urgente a erradicar las prácticas transódicas de nuestra cotidianidad. A implicarse, a empatizar, desnaturalizar, visibilizar y dejar de ser cómplices del sistema asesino.-



Deja una respuesta